El rape y su peculiar reproducción.

Ya es Lunes curiosos! Toca nueva entrada! y he encontrado algo fascinante que no conocía. En España es común en las pescaderías encontrar rape (Lophius piscatorius). Es una especie de gran tamaño, con una longitud máxima normal de unos 100 cm, aunque se ha descrito un ejemplar de 200 cm, además de que pueden alcanzar una elevada edad de hasta 24 años. Tiene 8 espinas muy largas en la aleta dorsal, con una cabeza y cuerpo muy deprimidos, de forma que al posarse en el fondo apenas sobresale.

Lophius_piscatorius

Vive en aguas profundas posado directamente sobre el fondo marino, en un rango de profundidad entre 20 y 1000 metros. Prefiere los suelos arenosos y fangosos aunque también se le puede encontrar en fondos rocosos, en los que permanece semienterrado y quieto esperando a su presa, las cuales atrae con el fino filamento pescador sobre su boca, que suele tener forma de cebo, en el vídeo lo veréis de forma muy clara. Se alimenta principalmente de peces, aunque también puede capturar aves marinas.

Lophius piscatorius

Dentro de el orden Lophiiformes, del que forman parte los rapes también encontramos el  Melanocetus johnsonii, un pez abisal famoso por la bioluminiscencia del filamento del que hablábamos antes. La bioluminiscencia es debida a la simbiosis con unas bacterias que producen esa bioluminiscencia.

Blobfish nemo

Humpback anglerfish

Ademas de todos estos fascinantes datos dicho orden, incluido los rapes, tienen una reproducción más que curiosa. Cuando se los comenzó a estudiar y capturar, se encontraban exclusivamente hembras. Todas tenían unos parásitos adosados a ellas. No se supo qué eran, hasta descubrir que esos “parásitos” eran el resto de los ceratioidos machos. Resulta que cuando un macho de esas especies sale del huevo, ya está equipado con un olfato extremadamente desarrollado para detectar aromas en el agua. Su aparato digestivo se va atrofiando, con lo que son incapaces de vivir independientemente. Deben encontrar una hembra rápidamente, o sus reservas se agotarán y morirá. Los órganos sensibles olfatorios le ayudan a detectar las feromonas que señalan la proximidad de una hembra. Cuando la halla, se pega a su flanco, y segrega una enzima que digiere la piel donde toca, y su boca se fusiona con la hembra a nivel de vasos sanguíneos. El macho luego se atrofia para tener solamente las dos gónadas y emitir semen en respuesta a las hormonas en la sangre de la propia hembra, indicando la presencia de un óvulo a fecundar. Éste es un ejemplo extremo de dimorfismo sexual.

Melanocetus johnsonii pareja

Lo que veis en la imagen, justo debajo de la hembra, eso es el macho, o las gónadas que quedan de el. Os dejo el vídeo en el que podéis ver mucho mejor la forma en la que usan el cebo y la reproducción. Ya sabéis, si os gusta y queréis más, comentad, compartid y twittear. Muchas gracias curiosos! Hasta la próxima!

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Acerca de biologocurioso

Biólogo por la Universidad de Navarra apasionado del comportamiento animal y la naturaleza

Publicado el 15/09/2014 en Fauna, Peces y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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